Efesios 1:3 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”.

Todo fue hecho de lo que no se veía. Hay un mundo espiritual real. El viento no lo podemos ver pero sabemos que existe. Así mismo en Cristo tenemos bendiciones espirituales.

Efesios 1:4 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”.

El Plan de Dios es Perfecto y ya está planeado para todos nosotros. Él te escogió aun antes de haber creado todo. Él está cerca de ti y Él te ama como nadie. En el caminar debemos ser perseverantes en buscar su rectitud. No hay forma de agradar a Dios sino teniendo un corazón bueno y recto. No basta solo con tener un corazón bueno, además debe ser recto que busque rectificar.

Efesios 1:7 “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”.

Todo lo que Dios preparo lo alcanzamos por medio de la sangre de Cristo, el pecado entro por un hombre y por él también salió. La autoridad y el dominio vienen a través de Jesucristo. Nosotros somos coparticipes del propósito de Dios en la tierra por eso es importante reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador.

Efesios 1:11-12 “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo”.

Todo lo que ocurre en nuestro país, nuestra iglesia o nuestras vidas; es para la gloria y honra de Dios. Escuchamos la palabra de Dios para crecer, para que cuando obtengamos un cargo mayor, cuando sea una realidad el cambio en nuestras vidas o cuando obtenemos la victoria por medio de Cristo, no nos coloquemos en un lugar mayor al que debemos estar. Todo es para la Gloria de Dios. Dios rompe la dureza de tu corazón. En tu caminar con Dios, serás ejemplo para los demás por eso debemos imitar sólo a Jesús. La gente debe ver en ti la imagen de Cristo.

Efesios 1:5 “en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.

Dios, cuando nos escoge, nos da un destino. No lo hizo para quedarnos sentados en una silla. No nos escogió solo para hacernos grandes y nos hará grandes, no nos escogió solo para hacernos fuertes y nos hará fuertes, no nos escogió solo para llenar nuestros vacíos y llenará esos vacíos. Jesús nos escogió aun con todos nuestros errores y defectos para que ahora seamos de bendición a otros, no con nuestras palabras sino con el amor de Jesús y en su nombre. Ya no nos conformamos con solo escuchar la palabra sino que viene un crecimiento. Es tiempo de comenzar a crecer porque Dios nos escogió y nos entregó un destino.

Efesios 1:13-14 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”

Fuimos sellados en el Espíritu Santo como garantía de esa herencia, de esas Bendiciones Espirituales que solo podemos tener en Jesucristo.