La muestra de amor más grande la hizo Jesús cuando sin esperar ningún cargo o promoción se entregó así mismo por amor. El como príncipe de paz solo vino para traer consuelo, fortaleza, amor y para reconciliar al mundo con el Padre.

En el principio Dios se comunicaba cara a cara con el hombre, desde el principio Dios dio libertad, llamo al hombre a enseñorearse de la tierra y multiplicarse, dándole siempre libre albedrío. Por eso la iglesia de Jesús no está llamada a obligar a nadie a creer, sino a influenciar a todos a tener una relación íntima con Dios a través de la oración en el nombre de Jesús. Como hijos de Dios es necesario examinar nuestros corazones y preguntarnos, ¿Si estamos basando nuestros principios en la voluntad de Dios o en la voluntad del hombre?

A pesar del hombre, Dios está empeñado desde el principio a tener una intimidad con su pueblo, por eso tuvo un trato muy largo con Moisés limpiando su corazón y para que así este pudiera cumplir su propósito, pero a pesar de que Moisés tenía una relación con Dios no podía ver su gloria, El clamaba para poder verla, ese era su deseo, Dios está requiriendo de su iglesia un clamor, una búsqueda por ver su gloria y no por conseguir un cargo.

Gálatas 1:6-7 “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo”.

Dios nos hizo libres no libertinos, por eso dio libre albedrío. El hombre puede seguir el pecado ya que tiene la libertad para hacerlo, el problema son las consecuencias del pecado, pues todo lo que el hombre sembrare eso también segara. Si siembra odio, resentimiento, injusticia eso mismo cosechara. Por muchos años Venezuela sembró injusticia por eso se está cosechando tantas injusticias, pero en el presente la iglesia está llamada a sembrar amor, a redimir nuestra tierra y esto solo es posible atraves de una relación con Dios.

Abraham, Moisés, Noé ninguno de ellos se pudo dar así mismo por su generación, solo uno pudo hacerlo, Jesús se dio así mismo para poder acercar a la humanidad a la gloria del Padre. Dios está llamando a su pueblo a abrir los ojos y clamar por su nación, es el momento de hacerlo.

Gálatas 1:10 “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”.

El mensaje que Dios da a su iglesia no puede ser condicionado a lo que el hombre quiere escuchar, ese fuego que El derramo sobre su pueblo no puede ser apagado por la terquedad de otros, sabiendo que lo sale de la boca del hombre es lo que realmente contamina, por ello es necesario sanar y circuncidar el corazón.

Gálatas 1:15-16 “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre”.

Lo que realmente trae un cambio a la vida del ser humano es la revelación de Jesús que tenga en su día a día. Como hijos de Dios el llamado que Él hace a nuestra vida es sobrenatural, va más allá de lo protocolar, entendiendo que lo que realmente nos va ayudar a escuchar y aplicar el consejo es el nivel de relación e intimidad que tengamos con Dios. Si el hijo de Dios os libertare, seréis verdaderamente libres, libre de violencia, de atracos, escases, enfermedad, muerte, esa es la Venezuela que Dios quiere, un país libre por eso es necesario trabajar duro en el presente para lograrlo.

Gálatas 2:6 “Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas, a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron”.

Sabiendo que si Jesús se dio por amor por cada uno y que la autoridad que entrego al hombre no fue para reprimir a su hermano, sino que dio libertad más bien para bendecir a su hermano. Este es el principio de Dios en el cual su pueblo pueda amarse y respetarse los unos a los otros.