Una de las preguntas más importantes que el ser humano se hace es: ¿cómo se obtiene la felicidad? ¿cuál es el secreto de la felicidad? Es una pregunta interesante porque todos alguna vez la hemos hecho; hombres, mujeres, pobres, ricos, jóvenes, viejos, religiosos, ateos, creyentes o no, y aunque no lo manifestemos o no se lo digamos a nadie, en algún momento de nuestras vidas esta pregunta exige una respuesta en nuestro interior.

Algunos creen que la felicidad vendrá con el éxito financiero, otros creen que la felicidad, aparecerá con el hombre perfecto o la mujer perfecta, tal vez se piensa que la felicidad aparecerá cuando mejoren las condiciones y circunstancias presentes en las finanzas, en el matrimonio, en la salud, en las relaciones sean familiares, de amistad o hermandad incluso dentro de la iglesia, cuando el país cambie. Sabes el hecho de que tengamos excelentes finanzas, que disfrutemos de excelentes relaciones, que seamos personas de éxito profesional o laboral, incluso que visitemos una iglesia o no; no producen la felicidad plena en nosotros. El concepto real de felicidad abarca un estado duradero, que es permanente. no parcial ni pasajero.

MATEO 10:10B yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. MATEO 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. MATEO 22: 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.38 Este es el primero y grande mandamiento.39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

¿Entonces cuál es el secreto para obtener la felicidad?

El secreto es Amar: porque Dios es amor, su esencia es amar, y cuanto más nos parecemos a Dios más felices somos; por lo tanto, el amor y el amar produce en nosotros ese bienestar permanente que se conoce como felicidad.

1. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. y con todas tus fuerzas:

a. Al Señor, no dice Dios, establece Señor: dueño, amo absoluto, quien te dice que hacer, quien te ha dado un plan de vida, quien dirige tus propósitos y sueños. Juan 14:21-24 “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama”.Amar a Dios y guardar Sus mandamientos: la Palabra de Dios, los cuales son cosas inseparables una de la otra. Jesús lo puso absolutamente claro. ¡El que lo ama guarda la Palabra de Dios y aquel que no guarda la Palabra de Dios no le ama!

b. Tu Dios: ¡relación personal, no aprendida sino experimentada! Así como David, como Jesús experimentaron una relación personal e íntima con el Padre. Significa la amistad más importante en tu vida; para establecer una relación personal con alguien tienes que conocer a esa persona, buscarla, amarla, escucharla, hablarle, compartir sus deseos y anhelos. Salmo 25: 14 “la comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto”.

c. Con todo tu corazón: donde reposa el espíritu, a El adoraras, de El esperaras todo, a El agradaras por encima de todos, será tu prioridad y lo más importante. no temas entregarle tu corazón a Él porque Él lo va a cuidar.

d. Con toda tu alma: El que te llena plenamente, quien te hace experimentar las mayores emociones, quien llena cada vacío, y toma el primer lugar en cada área de tu vida. Efesios 1:23 “la plenitud de aquel que todo lo llena en todo”. Atrévete y entrégale cada vacío y Él lo llenara.

e. Con toda tu mente: Tus pensamientos controlados por El, influenciados por El; tú decides sobre tus pensamientos. Filipenses 4:8 8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros”. Tener los pensamientos de Dios produce felicidad.

f. Con todas tus fuerzas: Tu cuerpo lo honrará, todas tus fuerzas es estar a su disposición para El usarte como El quiere, tu tiempo, tu esfuerzo, tus recursos.

Gálatas 2:20 20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. A mayor entrega y renuncia mayor felicidad porque se manifiesta en nosotros la voluntad de Dios que es agradable y perfecta. es decir, trae alegría y felicidad.

2. Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

a. En medio de este contexto social, económico y político de crisis, Jesús hace un llamado: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Es un grito desgarrador de Dios hacia los hombres y mujeres de todas las épocas. ¿Quién es mi prójimo? Para Jesús es claro que el prójimo es todo aquel que no soy yo, (Lucas 10,25-37). Y desde esa perspectiva le ayudo, siento compasión de él, no tengo en cuenta su condición social, raza, religión o sexo; veo en el prójimo la manifestación visible de Dios, su obra perfecta. 1 juan 4:20 “Si alguno dice: yo amo a dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a dios a quien no ha visto?”.

b. Como a ti mismo: Mateo 7:12 “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. Perdono como me gustaría que me perdonaran a mí, ayudo como me gustaría que me ayudaran a mí, amo como me gustaría que me amaran a mí, oro por los demás como me gustaría que oraran por mí.

Para Dios lo más importante es la gente por esto Jesús hizo tanto énfasis en ello. La mayor revelación que podemos tener acerca de Dios, es su amor por la gente. (de tal manera amo Dios al mundo).

Que el deseo de Jesús sea nuestro deseo: “yo deseo que tengan vida y la tengan en abundancia (juan 10:10)”. Deseemos lo mejor para nuestro prójimo, deseemos la vida abundante para los que nos rodean, es el deseo de Dios y cuando cumplo los deseos de Dios alcanzo la felicidad plena.