“Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)” Gálatas 1:1. Dios va a llenar tu necesidad, permite que Dios te use para llenar la necesidad de otros. Lo que Dios nos llama a hacer no depende de los hombres. Las posiciones de madre, padre o hijo no dependen de lo que nos rodea sino de lo que Dios quiera.

Dios quiere que abramos los ojos y que no esperemos que alguien nos escoja. Entendamos que Dios quiere que nos posicionemos en lo que él quiere, porque él fue quien nos escogió.

Cambiemos la religión, por una relación con Jesús, solo así podremos caminar conforme al propósito de Dios.

Tiene que haber un llamado de parte de Dios para ejercer la autoridad que los hombres imponen en la tierra. No se trata de hacer cosas en nuestras fuerzas, sino que nazca de uno mismo buscar dirección de Dios en todo lo que hagamos. Solo una palabra de Dios basta para vivir plenamente en la tierra.

No se puede pretender que por humillar a alguien esa persona busque a Dios. Siempre debemos mantener un orden en la iglesia, pero aún más importante es tener un corazón dispuesto. Debemos ser humildes y humillarnos delante de Dios. Cuando le abres tu corazón a Jesús el viene directamente a entronarse en El.

Nuestra oración tiene que estar cargada de humillación a Dios. Debemos Orar conforme al corazón de Dios. Alguien que puede aprender de sus errores lograra tener crecimiento espiritual. Seamos equilibrados en medio de estos tiempos, no nos apresuremos, esperemos en Dios. No hay que esperar posiciones, ni exigir posiciones, seamos mansos como Jesús ante toda posición y toda adversidad. De nada le sirve al hombre ganar todo en la tierra si su alma se pierde.

Si creemos un tiempo nuevo para Venezuela debemos apartar, la avaricia, el complejo y la apatía. No dejes que las cosas vanas manejen tu espíritu.