Servicio de Jóvenes "El Espíritu de los valientes"(Miércoles 2-12-2015)

Un verdadero hijo lo único que quiere o anhela hacer es agradar a su Padre, debe estar tan conectado con el Padre que ya debe saber lo que necesita, antes de que el Padre se lo pida. Cuando esto se te revela no te será tan difícil decirle que no a la tentación, cuando entiendes todo lo que el Padre hizo por ti, al enviar a su único hijo para mostrarte su amor.

No valíamos lo que vale un ángel, Dios quería la garantía de mandar a lo mejor que tenía en el cielo para que tú hoy tengas vida. Cuando no puedes decirle que no a la tentación es porque no se ha revelado a tu espíritu el valor del sacrificio del Padre. Ese pecado, esa debilidad, aparentemente es comodidad para tu carne, porque allí nos sentimos cómodos, mas Jesús no le dio excusas al Padre para hacer su voluntad. El Padre no lo mandó, Él tomó la decisión de venir, por amor. Jesús estaba claro de su misión y su propósito, sabiendo que cargaba en sí mismo un poder de renuncia y muerte. ¿Por qué no avanzamos ni crecemos? Porque no queremos renunciar, porque no queremos morir, porque preferimos otras cosas que consideramos más importantes. Si algo era importante para el Padre era su hijo, y si algo era importante para el Hijo era estar con su Padre.

Jesús se hizo lo más bajo y lo más inmundo para que tú pudieras vivir. Fue en aquella cruz que Jesús llevó todas tus cargas. Si queremos a Jesús en nuestro corazón, debemos ser los valientes del reino, los que van a cambiar su país.

Jesús podía bajarse de la cruz pero no lo hizo porque era valiente. Valentía significa morir cuando sabes que tienes que morir, valentía es cuando tienes la opción de pecar y te paras a decir que no. Valentía es cuando eres tentado a murmurar contra tu hermano y no lo haces.

Características que debe tener alguien con el espíritu de valiente:

1. Es fiel al pacto con su Rey (los 30 de David). Cuando eres fiel al pacto ya no ves el negarte a una tentación como lo más difícil de tu vida. Hacer lo que el Padre quiere, comportarse como el siervo de su Rey, ser humilde. Cada acto de valentía te añade más fe, más unción, más poder; y todo esto te lleva a ser más humilde. Saber que nuestros dones y talentos son con el único objetivo de servir a la gente. No permitamos que servir a Dios sea una simple emoción y no la revelación y el agradecimiento. Jesús tampoco sintió morir pero lo hizo porque sabía que su servicio era por revelación y no por emoción.

2. Está siempre confiado en su Dios. No se queja, no duda, mantiene su fe intacta aunque lo que vea no se parezca a lo que espera. 2da Samuel 23: 4. Jesús hizo un pacto eterno con nosotros, arreglado y asegurado, hasta el último detalle, garantizando nuestra seguridad y éxito.

3. Es aguerrido y no da cabida al temor a su vida. El mismo Dios que apoyó a la iglesia es el que tiene su mirada puesta sobre Venezuela.

Líder Antonio Linares

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