Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios: Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente.­ ¡Ojalá fueses frío, o caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:14-16

Jesús es el único digno de todos los tiempos, de nuestras lágrimas de nuestras sonrisas; El es el único que debemos atesorar para no perdernos nunca del plan perfecto que Dios tiene con cada uno. Jesús está al pendiente de cada una de nuestras obras.

Jesús aborrece el pecado, la posición de idolatría, aquellos que mezclan las cosas de Dios con las cosas del hombre, eso abomina. Si se está predicando no permitas que venga el engaño, hay que ser santos, no se debe mezclar el amor de Dios con la seducción del mundo.

Dios te dice por cuanto eres tibio me indigestas; si estás sirviendo porque dejarse atraer con las cosas del mundo, no olvides que debes congregarte y tener una relación con Jesús para apartarte de lo malo y buscar la salvación.

Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo. Apocalipsis 3:16

Es necesario cada día humillarse, menguar delante de Dios, sacar del corazón la posición de que si hay dinero entonces sí se puede hacer, pues no; la posición correcta debe ser: Si está Jesús sí se puede hacer.

Si se tiene un corazón integro delante de Dios, se puede mantener el fuego del amor encendido hacia el Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete. Apocalipsis 18 - 19

Se debe llevar a la persona para siempre acudir al amor de Cristo, entendiendo que cuando hagamos algo no agradable, se debe reconocer y arrepentirse ante Dios. Es necesario no ser ligeros para leer la palabra, para orar, para ir a los servicios de la iglesia, para servir al necesitado.

Cuando dejamos de un lado la oración se nos olvida el sacrificio que Dios hizo por nosotros en la cruz.

Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Apocalipsis 5: 1-5

Hoy Jesús está clamando e intercediendo ante el Padre, pero necesita que se tenga una actitud diferente; ya él venció así que debes ir detrás de aquel que llevo todos los pecados y debilidades de la humanidad en la cruz y que al tercer día venció la muerte. Jesús es el único digno y él no te rechaza.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo. Apocalipsis 3:20

Jesús no está lejos, su sacrificio no fue para quedarse lejos y no está indiferente, él te está llamando para sanarte, libertarte. Jesús está esperando tu acción, él no va a pasar por encima de tu voluntad, él te está llamando para que atesores su palabra, para darte todo aquellos que es eterno, él está a la puerta.