Hechos 13:13-17 “Habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, volvió a Jerusalén. Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron. Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: Varones israelitas, y los que teméis a Dios, oíd: El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y enalteció al pueblo, siendo ellos extranjeros en tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella”.

El Apóstol Pablo fue un hombre instruido, maestro de la ley, perseguidor de la iglesia; después de tener un encuentro con Jesús entra ahora a esta sinagoga lleno de humildad para llevar una palabra de esperanza, dándonos ejemplo que como hijos de Dios todo lo que hagamos debemos hacerlo para el Señor con humildad, integridad y tomando en cuenta la responsabilidad que tenemos como hijos suyos de ser anunciadores de su palabra, mostrándonos que el mismo Dios que saco al pueblo de Israel de la esclavitud, nos dará también la victoria, que a pesar de la queja que había en su pueblo y del tiempo que duraron en el desierto, El cumplió su promesa. El tiempo de la prueba y la adversidad lo determina nuestra actitud, simplemente el tiempo lo alarga nuestra queja. Nuestro país se ha cubierto de hambre, escasez, necesidad y desesperanza, pero Dios va traer un socorro oportuno, porque Él cumple lo que promete, lo que Él ha dicho que hará con Venezuela lo va cumplir, lo que Él ha dicho que hará con nuestra familia lo va cumplir, no importa el tiempo perdido, la meta es llegar a Jesús, él es experto en transformar la maldición en bendición.

Hechos 13: 21-22 “Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”.

El problema de una nación radica en pedir un rey diferente a Jesús, pensando que la solución está en un gobierno, una persona o en un cargo, pero Dios en su misericordia siempre busca una solución, por eso escogió a David porque sabía que David haría todo conforme a su voluntad, en estos tiempos Dios está levantando hombres y mujeres conforme a su corazón, tenemos que ser parte de ese ejercito conforme al corazón de Dios que ama el servicio a la gente, que ama la integridad y hacer la voluntad del Padre.

Hechos 13: 23-30 “De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel. Antes de su venida, predicó Juan el bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel. Mas cuando Juan terminaba su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo él; mas he aquí viene tras mí uno de quien no soy digno de desatar el calzado de los pies. Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle. Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Mas Dios le levantó de los muertos”.

Dios levanto a Jesucristo como salvador de la humanidad, no importa el tiempo o la época Jesús sigue siendo la solución para Venezuela. El mensaje del Apóstol Pablo estuvo cargado de humildad y autoridad, con el único propósito de que todos pudiesen volverse a Dios, recordándoles y ahora recordándonos a nosotros que Jesús se dio a si mismo por amor y el único instante que estuvo separado del Padre, lo hizo colgado en el madero cargando todo el pecado de la humanidad. Y el mismo Dios que resucito a Jesús de los muertos venciendo la muerte, nos dará la victoria hoy.

Hechos 13: 32-33 “Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy”.

Jesús nos da la seguridad de que Él tiene el control de nuestra situación. Nuestra esperanza esta puesta en Él. El apóstol Pablo pudo dar este discurso porque su confianza estaba puesta en Jesús, lleno y guiado por su Santo Espíritu. Seamos pues imitadores del apóstol Pablo y como iglesia seamos anunciadores de su palabra, proclamadores de las buenas nuevas de salvación.

Hechos 13: 38-39 “Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree”.

Todos deben saber que quien que cree en Jesús, es justificado a través de Él. La iglesia de Cristo debe demandar cada día de su presencia, de su poder de resurrección para impartir vida. El mensaje de salvación no se puede parar porque muchos menosprecien seguir a Jesús, o por tener corazones endurecidos; su amor va más allá y su mensaje llega a todo aquel que quiera abrir su corazón y le permita entrar en su vida. No endurezcamos nuestros corazones, que nada, ni nadie nos quite el valor de predicar a Jesucristo de llevar el mensaje de salvación y esperanza, viene el tiempo en que por nuestras manos haremos milagros, señales y prodigios con el único fin de que su palabra sea predicada hasta los confines de la tierra. No importando las circunstancias que podamos tener en el camino, esas circunstancias solo demostraran si estamos cimentados en la roca que es Cristo Jesús.

Hechos 14: 8-10 “Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo”.

Como hijos de Dios tenemos que levantarnos derecho sobre nuestros pies, con nuestra mirada en el cielo, llenos de fe, llenos de amor, poder y autoridad, creyendo, confiando y entregando todo nuestro ser ante Jesús, solo así, podremos ir e impartir que solo en Jesús hay esperanza, llevando el mensaje de salvación, con la plena convicción de que en Él se encuentra nuestra seguridad. No dudes en ningún momento que Jesús puede hacer algo por ti, por tu familia y por tu nación, no te estanques en los problemas y errores del pasado, por tu mirada en Jesús el único que puede darte estabilidad y seguridad. Cada día vienen a nuestras vidas diversas pruebas y adversidades, no importan nuestros títulos, preparación o riquezas que podamos tener, no estamos exentos de que de una forma u otra entremos en momentos de dificultad o aflicción, como seres humanos somos vulnerables, pero nuestra garantía y seguridad viene a través de Cristo Jesús, cada día hay metas que alcanzar, un objetivo que lograr y solo Jesús puede llenarnos de esperanza de que somos más que vencedores. Jesús es nuestra seguridad, la de nuestra familia, iglesia y país.