Hechos 14:8-10 Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.

Para alcanzar nuestras metas y sueños necesitamos algo vital en nuestras vidas que fue lo que el apóstol Pablo escribió en este texto, que es escuchar y obedecer a la voz de Dios. Analicemos un poco este texto:

1. Imposibilitado de los pies:Cuando no podemos avanzar por alguna imposibilidad en nuestra vida, esto nos fatiga, nos cansa porque no avanzamos a ningún lado, por las imposibilidades que nos detienen.

2. Sentado en el lugar correcto: Este hombre estaba en el lugar correcto, en el momento perfecto, estaba ante la presencia de Dios buscando oír su voz, a través de la predicación del apóstol Pablo. El mejor lugar donde podemos estar es en la presencia de Jesús, recibiendo de Él, llenándonos de sus consejos, de su paz y de su amor.

3. Cojo de nacimiento:Esa cojera que durante tanto tiempo llevo a este hombre a quedar imposibilitado de sus pies representa el mantener en nuestra vida el pecado, esos deseos extraños, esas pasiones de la carne, esas debilidades y ataduras almáticas; y hasta creemos que podemos avanzar con esa cojera, pensamos que podemos alcanzar éxitos, metas y sueños aun en esa condición de inestabilidad y que esto no afecta a nadie; pues si afecta, no solo a quien mantiene esa condición sino a los hijos, cónyuges, hermanos en cristo y aun a un país. Mantenerse en esa condición de cojera espiritual nos afecta y nos detiene; esto afecta a nuestras familia, iglesia y nación; donde nos metamos a donde vayamos, si mantenemos esa misma posición de no reconocer y querer cambiar esa condición de pecado en nuestras vidas, no podremos prosperar y seguiremos siendo los mismos inútiles por esa atadura que tenemos ocasionada por el pecado que no queremos dejar.Hay cosas que no hemos alcanzado en nuestras vidas por esta misma condición; pero el fuego de Dios puede quemar todo pecado y cojera espiritual que no nos deja avanzar; no debemos escondernos de Dios, permitamos que Jesús con su gracia pueda ayudarnos y levantarnos para comenzar a caminar una nueva vida guiados de su mano. Esto traerá bendición a todos los que nos rodean, nuestras familias, nuestra iglesia y nuestra nación.

4. Este oyó hablar a Pablo y Pablo fijo sus ojos en él: Que importante es cuando un hombre o una mujer de Dios fija sus ojos en una persona, familia o nación. Cuando en nuestras jornadas de acción social entregamos un plato de sopa o damos algún servicio y lo hacemos junto con una palabra de parte de Dios para esa persona que lo está recibiendo, estamos inyectando Fe en la vida de las personas y así podemos decirles a las personas: Levántate con pies firmes, levántate a hacer lo bueno.

1ra de Corintios 15:3-10 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Necesitamos tener la revelación de lo que Pablo predicaba, de lo que el experimentó en Cristo y de esa convicción que tenía que lo hacía inconmovible. No tergiversemos la enseñanza de la biblia, no tergiversemos la enseñanza que el pastor da desde el altar, no cambiemos las palabras de nadie, no debemos colocar de otra forma lo que alguien haya dicho, eso dañaría la imagen de esa persona y la nuestra también ya que estaríamos mintiendo. Necesitamos humillarnos delante de Dios y reconocer al Cristo crucificado, depultado y resucitado.

La muerte de Jesús fue nuestra purificación del pecado, su sepultura fue para cumplir un propósito y su resurrección nos da la victoria para nosotros poder ayudar a otros a tener victoria; a través de su sangre derramada en la Cruz tenemos la salvación, perdón de pecados, sanidad y libertad. El hombre que era cojo de nacimiento y que escucho la palabra que Pablo predicaba, recibió esta palabra en su corazón y todo su cuerpo fue transformado por el poder del Espíritu Santo, a través de esa palabra que fue recibida con Fe él se mantuvo humilde y reconoció que solo podía recibir el favor de Dios por gracia.

No importa tu pasado, no lo recuerdes volviendo a él; Jesús te levanta con su Gracia, ahora usa esa Gracia para levantar a otros.

Esta palabra de esperanza que predicaba Pablo es la misma palabra de esperanza que hoy podemos predicar nosotros, esa palabra levantó a todo el pueblo hebreo y aun levantó al pueblo gentil, toda una nación fue levantada por esa palabra de poder y fe que Pablo hablaba, ahora esta misma palabra de esperanza en Dios puede levantar a Venezuela, donde vayas predica con seguridad lo que has aprendido de Jesús. Él es nuestra seguridad, nuestra Fe en Él es la que vence todo dificultad y toda adversidad.

Salmo 28:1 A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo. No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad, Los cuales hablan paz con sus prójimos, Pero la maldad está en su corazón. Dales conforme a su obra, y conforme a la perversidad de sus hechos; Dales su merecido conforme a la obra de sus manos.

¿A quién estamos clamando en medio del conflicto? A una organización? A una potencia extranjera? ¿A una unidad de hombres? El rey David, quien escribió este salmo, se preocupaba siempre de estar correctamente direccionado a Dios, su mayor preocupación era siempre estar en conexión con el Señor, esto le permitía permanecer en su presencia y esto era la garantía de que Dios lo transformara y cambiara para convertirlo en un hombre de bien, sabio y prudente para gobernar al pueblo que tenía bajo su autoridad. Solo permaneciendo en la presencia de Dios nos mantendremos en el equilibrio perfecto para llevar una vida siendo ejemplo a otros, no nos corresponde a nosotros juzgar el corazón de cada persona, pero si podemos ver lo que cada quien está haciendo y Dios tratara de acuerdo a como cada quien actúe, lo que el hombre siembra eso mismo cosechará. En medio del conflicto debemos humillarnos ante El y clamar a su misericordia; el estará esperando por mí para que yo me acerque a buscarlo, entonces no tardará en responder, no tardará en perdonar, no tardará en reestablecer lo que Él tiene preparado para mi vida, para mi familia y para mi país; por esto debemos seguir sembrando la semilla del evangelio en el corazón de las personas para que estas puedan crecer en ello y luego ellos también puedan dar de esa semilla a otros.

Todo el que se oponga a la causa de Cristo será desarraigado y sustituido por otro, Dios bendice nuestra actitud cuando nos negamos a contaminarnos con el pecado y la maldad de este mundo, Jesús se alegra cuanto tomamos la decisión de separarnos de todo aquello que no sea puro para El. Clamemos a Dios y mantengámonos lejos de la mentira, del egoísmo, del que busca su propio beneficio, de todo aquello que no levanta a Jesús en nuestros corazones.