Durante mucho tiempo la humanidad ha buscado un significado para la palabra amor, algunos la definen como un sentimiento, emoción o incluso como una decisión, Sin embargo, el amor va más allá de todo eso.

El verdadero Amor es una persona, el verdadero Amor es Dios; El compartió con nosotros su esencia; entonces, si tenemos la esencia de Dios que es el Amor podemos amar como Dios ama.

El amor de Dios es plenitud: Efesios 3:19 “y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”

El amor de Dios ama por encima de la indiferencia del hombre: Oseas 11:4 “Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida”

El Amor de Dios siempre está dispuesto a creer lo mejor de nosotros: Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

El Amor de Dios siempre dará oportunidades Salmos 36:5 “Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.”

En el no hay temor, todo lo puede y todo lo logra Isaías 42:3 “No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia”

El amor de Dios cambia corazones de Piedra en corazones de Carne Ezequiel 11:19 “Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne”

Es fuego que recorre nuestro cuerpo. El amor de Dios nos impulsa a hacer cosas que en ninguna otra circunstancia pudiéramos hacer. Todo lo que hacemos para Dios tiene la fuerza del amor.

El amor de Dios se manifiesta en plenitud Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.”

Por ese Amor, Dios comparte su reino: Mateo 12:28 “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.”

Por ese Amor, Dios comparte su sabiduría: Santiago 1:5 “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”

Por ese Amor, Dios comparte su autoridad: Juan 14:12 “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.”

Por ese Amor, Dios nos corrige para que no perdamos nuestro llamado y propósito en El: Mateo 16:20-24

El amor de Dios es tan grande que nos corrige, aunque nos duela, para que no nos perdamos y al igual que Pedro no perdamos el propósito por el cual fuimos llamados. Proverbios 27:5 “Mejor es reprensión manifiesta Que amor oculto.”

El amor de Dios siempre protege nuestro propósito y llamado. El amor de Dios no nos va a soltar, siempre esperará lo mejor de nosotros, así como una madre con sus hijos, El siempre espera lo mejor y ese mismo Amor no dejará que perdamos la esperanza.