Muchas veces debemos demoler, romper estructuras, para poder reconstruir lo que se ha dañado. Debemos botar los escombros para poder dar espacio a lo nuevo en nuestras vidas. Jesús viene como ladrón en la noche y por eso necesitamos estar apercibidos y esperarlo como el amado de nuestras vidas.

Gálatas 1:1-5 “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos), y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”


Dios no se quedará de brazos cruzados mientras su pueblo perece. El apóstol Pablo trajo una palabra de inclusión donde todos podían acercarse libremente a Jesucristo. Es peligroso perseguir a Jesús, queriendo cambiar lo que Él enseña, pues hay un solo evangelio. Necesitamos entender el equilibrio tan grande que Dios requiere de nosotros, entender que desde la cabeza hasta el lugar en el que sirvamos, debemos rendirnos a los pies de Jesús. Ya Dios nos apartó aun antes de nacer y por su misericordia nos capacitó. A cada uno nos es dada una medida de fe, un propósito y dentro de esa medida dada Dios nos capacita para todo lo que debamos hacer. Nos tiene que ser revelado que cualquier actividad se hace por amor a Jesús pues Él es el único que nos cambia y nos transforma. Todo es en base a su sacrificio, a esa cruz.


Gálatas 1: 6-10 “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.”


Pablo entendía que lo que recibió por gracia debía darlo por gracia. El ladrón al lado de Jesús por creer fue salvo, no fue por su doctrina, ni por lo que había hecho sino por creer, él entendió verdaderamente el significado del sacrificio. Entendamos que tenemos un camino, no establecido por hombres, sino por el Padre.


Gálatas 1: 11-16 “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre.”

Debemos entender que el verdadero evangelio es Jesús muerto por nuestros pecados y transgresiones, resucitado para que ahora hablemos de su gracia y de su misericordia, llevemos su salvación.