1 Juan 3:1 “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.”

Una de las principales cosas que debemos entender es que somos llamados hijos de Dios porque Él lo decidió así, por ello en génesis cuando nos forma del barro, “decide” soplar en nosotros aliento de vida; esto quiere decir que tenemos un depósito de Dios en nosotros siendo sus hijos.

Entendamos que Dios siendo el creador del basto universo, de la tierra, del complejo cuerpo humano; decide hacernos sus hijos e hijas.

1 Juan 3:2 “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es.”

Debemos comprender que no nos sostiene el hombre, una denominación ni un ministerio; nos sostiene la Cruz de Jesús. Por eso, no importa el tiempo que tengamos en la congregación, todos debemos entender que solo Jesús nos limpia de pecado y nos da acceso al Padre por medio de la sangre que nos redimió; pero, aunque Jesús ya murió por nuestros pecados, es decisión nuestra si somos sólo su creación o somos sus hijos.

Existe el “Nombre Cristiano” y el “Hombre Cristiano”

No se trata de solo un nombramiento, el hombre y la mujer cristianas son aquellos que bendicen la vida de otros, son los que predican y viven lo que Dios nos manda a hacer. El deseo de un verdadero cristiano debe ser que los demás lleguen al lugar donde Dios quiere llevarlos.

1 Juan 4:2-3 “En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.”

El Espíritu Santo es Jesús y solo le podemos conocer cuando reconocemos a Jesús. La verdadera Fe es amarlo a Él y amar su obra entendiendo que tenemos a un Padre que entrego lo mejor por nosotros, y todo esto comienza cuando reconocemos a Jesús.

Finalmente, la mejor posición que podemos tomar este año 2019 es entender quién es Jesús y decidir ser no solamente criaturas de Dios sino hijos de El.