2° Corintios 1:3-7

¿Por qué el Justo sufre? ¿Por qué Venezuela sufre aflicción? ¿Por qué Dios lo permite?. Dios no causa la aflicción, Dios no causa el problema en Venezuela ni es el causante de la aflicción que estás viviendo; Dios te está llamando no para condenarte ni para juzgarte, Él te está llamando para bendecirte para honrarte para levantarte; el apóstol Pablo sufrió muchas aflicciones pero el sabía en quien había creído y esto lo mantuvo en la posición de Fe y de esperanza en los que Dios estaba haciendo e iba a seguir haciendo.

La posición de aflicción no lo llevó a renegar de Dios o a quejarse sino que estaba parado firme en la Roca que es Cristo Jesús; a pesar de los conflictos Pablo podía seguir llamando Padre a su Dios y ser humilde y sencillo para saber que solo la confianza en ese Dios grande lo iba a sacar del problema y de la circunstancia difícil.

Vivimos en un mundo lleno de injusticias y ver esto cada día nos llena de aflicción nos indigna y nos aqueja; pero en Dios estamos seguros porque es Él quien nos sostiene y esa es la expectativa con la que debemos vivir: Dios es bueno, El nos guarda y nos sostiene en medio de la circunstancia difícil. Hay aflicciones que vienen como consecuencia de nuestro comportamiento o por el entorno donde nos movemos.

¿Por qué sufre el justo?.

Es necesario entender que tenemos un Dios que es Padre de toda misericordia y de todo consuelo. Él tiene misericordia de todos nosotros para perdonarnos. No solo perdonarnos sino Él viene a traernos todo consuelo, a sanar nuestro corazón y a restaurar nuestra vida. Es Dios quien te da sabiduría para que salgas de la situación; es Él quien te da sabiduría para que emprendas y alcances tus sueños.

Dios nos prepara en medio de la aflicción para usarnos con poder. Toda aflicción es temporal, tiene un tiempo de vencimiento; pero el gozo que produce luego de que salgas de ella no se compara con el sufrimiento que has pasado.