No nacimos vacíos, nacimos con una medida de Fe dada por Dios. Él quiere que vivamos en Fe. El Justo por su Fe vivirá. El que es Justo tiene limpia su conciencia. No vivimos por la fe de otro, vivimos por la fe que Dios coloco en cada uno de nosotros. 2 Timoteo 1:6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” Así como se nos fue dada una medida de fe, también nos fue dado por lo menos un don. Dios nos llama a que avivemos esos dones que él nos ha dado. Debemos entender que Dios necesita que tengamos una conciencia limpia y que pongamos nuestros dones al servicio de la gente. Jesús pago el más alto precio, hizo el esfuerzo más grande hasta la cruz, donde fue sacrificado. El aun en su muerte nos dio vida. Él, en la tierra, con toda la autoridad y poder delegados del cielo, caminaba dándole gracias al padre por los que estaban a su alrededor.

Existe una conciencia que nos habla y nos confronta sobre lo que sabemos que está mal. Cuando la conciencia se cauteriza, pensamos que hacemos bien, cuando en realidad estamos obrando de manera incorrecta. La ley confronta la conciencia cauterizada diciéndole que sus acciones están mal. La posición que debemos tomar ante una persona con mente cauterizada es orar para que sea abierta esa conciencia y el Espíritu Santo pueda convencer de cualquier camino erróneo. No es lo mismo trabajar con Judas que trabajar para Judas. No tenemos por qué rendirnos ante ninguna posición adversa que sea contraria a la palabra de Dios. Debemos morir a nuestra naturaleza pecaminosa, ella solo trae dolor, vergüenza y tristeza cuando la aceptamos en nuestras vidas.

Hay que morir a los deseos pecaminosos que quieren apartarnos de tener una conciencia recta delante de Dios. 2timoteo 1:15-16 “Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes. Tenga el Señor misericordia de la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó, y no se avergonzó de mis cadenas” Que en nuestra oración haya amor para las personas a nuestro alrededor y misericordia incluso ante los que se fueron. En la oración de agradecimiento hay poder, al humillarnos hay poder.

Una posición es egoísta cuando no acepta la opinión de los demás. La gente que es responsable, tienen una conciencia limpia. Necesitamos tener una conciencia limpia para servir a Dios. Cuando defiendes a alguien eso no quiere decir que estés segado por esa persona. Comencemos a orar por nuestros hermanos, por los que se fueron, los que están en la calle, clamemos por un País entero. 2timoteo 1:8-9 “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”