Mateo 4:16 “El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció”.


Así como en tiempos pasados la presencia de Dios se había posado sobre el pueblo lleno de tinieblas y de sombra de muerte; así mismo Jesús utilizó la gran necesidad de un pueblo para establecer el reino de los cielos. Jesús se mueve de un sitio donde la gente no lo quiere escuchar, tal vez porque las cosas se ven muy bien o porque tienen todo lo que necesitan, para ir donde le anhelen, donde lo necesiten. Venezuela se ha determinado buscar a Dios y levantar a Jesús, por lo que aunque haya tinieblas y sombra de muerte, la luz de Jesús resplandecerá.


Mateo 4:23 “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”.

Lo que se ve actualmente a nuestro alrededor no es el sueño de Dios para una nación, pero él usa las tinieblas y la sombra de muerte para sanar enfermos, para libertar cautivos y para que sea predicado el mensaje de Jesús hasta que se establezca el reino de los cielos aquí en la tierra. Eso es lo que hace Jesús, disipa las tinieblas y resplandece con su luz.


Mateo 4:17 “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

¿Habrá alguien que se levante y salga a predicar el evangelio a toda persona, así como Jesús lo hizo? Ese es el Jesús al que estamos llamados a seguir, tenemos de nuestro lado al mayor sembrador y al mayor cultivador. Al único que puede dar frutos y hacer dar frutos. Tenemos de nuestro lado su fuerza y su esperanza. ¿Nos vamos a quedar aquí encerrados en la iglesia? Es necesario accionar como Jesús lo hizo al comenzar su ministerio. Jesús requiere gente que vaya y le predique a quienes no tienen ni idea de quién es Él.


La visión nacional de la iglesia en este país es que la gente se levante a seguir a Jesús no por una necesidad sino por amor. Jesús necesita gente que se comprometa, que salga a gritarle a los cuatro vientos quien es el único que puede darnos la vida eterna. Aunque se ven las tinieblas muy profundas, la gente necesita conocer a Jesús, lo anhelan. Debemos estar dispuestos a ser el remanente de Jesús. Nunca se había visto un mover como el de El Evangelio Cambia, es un Espíritu que revoluciona a la restauración, a un mover de fe, a una convicción que le permite a una nación salir de las tinieblas y apartarse de la sombra de muerte. Jesús caminaba por las calles e iba sanando y libertando a todos a su paso, eso mismo lo puede hacer hoy pero necesita un pueblo que se levante y vaya con él de la mano llevando su mensaje. No podemos seguir con el espíritu religioso de quedarnos encerrados dentro de la iglesia.


Todo lo que nos rodea pasa, más Jesús siempre estará allí con nosotros. No descuidemos el servicio pero enfoquémonos realmente en nuestro País, en nuestra Ciudad. Hoy tenemos la bendición de salir a las calles como un ejército, jóvenes con fuerza y vitalidad, hombres y mujeres que aunque tengan muchos defectos tienen un corazón sincero para acercarse a Jesús. Recibamos el amor, la paciencia y la tolerancia para poder llegar a cada comunidad. No nos pongamos a maldecir nuestra ciudad, sino demos propuestas para bendición, y que se desplieguen en cada sector. Si llegamos a cada sitio con amor, con pasión, dispuestos a servirle a Jesús ante lo que se vea ¿qué cree usted que va a pasar? La gente va a querer de ese Jesús, de esa palabra que nos cambió y nos transformó a nosotros. Cómo lo van a recibir, cómo lo van a escuchar si no hay quien salga y les predique, si no hay quien les hable con verdadera pasión de quién es Jesús y lo que Él puede hacer por nuestra Nación. Sembremos los valores y los principios de Jesús, la palabra que puede cambiarnos y transformarnos para que hasta la última persona conozca quién es Jesús y venga el cambio verdadero en nuestra Venezuela.