Génesis 1:1-2“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.

Desde el principio en Génesis ya el Espíritu Santo estaba presente, se movía sobre la faz de la tierra y estuvo presente en la creación del universo. Dios se manifiesta en 3 personas padre, hijo y espíritu santo. Como tercera persona de la trinidad el Espíritu Santo tiene atributos igual a Dios, Desde el principio se mostrado a través de diferentes roles, lleno de fuerza a Sansón, hizo danzar de alegría al Rey David y así sucesivamente en la historia ha marcado un avance espiritual en los hijos de Dios y nosotros como parte de su pueblo gozamos del privilegio de tener una relación personal con Dios por medio de El.

¿Por qué necesito al Espíritu Santo en mi vida?

1. Necesito al espíritu Santo para entender la palabra de Dios. 2 Timoteo 3:16“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para Corregir, para instruir en justicia”.

La Biblia es la Palabra de Dios, esta contiene 66 libros escritos por diferentes autores, en tiempos diferentes, pero todos ellos han sido inspirados por el Espíritu de Dios, el mismo se ha preocupado por mantener la integridad de este libro, siendo el libro más vendido en todo el mundo entero en diferente idiomas, y así como se encargó de crearla, así mismo se encarga de que podamos entenderla, y que pueda ser revelada a nuestras vidas. Necesitamos crecer, avanzar y alimentarnos a través de la palabra de Dios. La palabra de Dios es espíritu, por medio de ella se va haciendo un depósito dentro de nosotros y cuando estamos en medio de la aflicción el Espíritu Santo se encarga traerla a memoria en el momento justo para que podamos aplicarla.

2. Necesito al Espíritu Santo porque él me consuela, me aconseja y aboga por mí. Juan 14:16 “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”.

Con la partida de Jesús los discípulo caían en angustia, porque la presencia física de Jesús ya no estaría, por eso El rogó al Padre que enviara al consolador. En medio de los problemas muchas veces buscamos el consejo de un amigo y no es malo pero si ese amigo no es dirigido por Dios para darte un buen consejo entonces se puede equivocar, pero el Espíritu Santo no comete errores, su consejo es el más acertado, porque siempre va de la mano de la palabra de Dios, Él es el mejor consejero. Toda crisis y situación difícil Dios la permite para procesarnos y ayudarnos a crecer, para poder ser vencedores de un nivel y poder subir al siguiente nivel.

3. Necesito al Espíritu Santo porque él me trae convicción de error y equivocación, me ayuda a no caer y a enmendar mi camino. Juan 16:8-11 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”.

Solo el Espíritu Santo nos puede hacer ver nuestros errores, él siempre va aplicar las verdades de Dios para hacernos ver en que estamos fallando. Él es quien nos convence de pecado, y lo hace a través de la convicción en nuestros corazones de que no somos dignos de estar ante un Dios santo, que necesitamos Su justificación. Cuando salimos a predicar debemos dejar al Espíritu Santo que sea El que convenza, que toque los corazones, nuestro deber es orar y dar el mensaje de esperanza para que cada vida pueda ser transformada por él.

4. Necesito al Espíritu Santo porque él es la garantía, el sello, las arras de mi herencia y mi salvación. Efesios 1:13-14 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”

El Espíritu Santo es el sello de Dios sobre Su pueblo, su derecho como su propiedad, al ser comprados a precio de sangre por medio del sacrificio de Jesús en la cruz. Necesitamos tener la seguridad de que cuando partamos de este mundo iremos a a la vida eterna, El nos da la garantía de la salvación. La herencia es la salvación, todo el que tiene a Jesús tiene al Espíritu Santo y todo el que tiene al Espíritu Santo muestra a Jesús. Por eso debemos manifestar la vida de Jesús.

5. Necesito al Espíritu Santo porque él es quien guía mis pasos y mi camino. Juan 16:13 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.

El necesitar al Espíritu Santo todos los días no debe ser un eslogan, sino una realidad, solo él nos guía a toda verdad, impidiendo que podamos ser seducidos por falsa doctrinas, cuando creemos que le podemos mentir realmente nos estamos engañando a nosotros mismos, tenemos que dejar que El tome el dominio de nuestra vidas, guiando nuestros pasos. El Espíritu Santo es como un GPS, él tiene cargada toda la información que necesitamos, cuando nos negamos a ser dirigidos por él, es como apagar un GPS y tratar de guiarnos nosotros mismos en un camino que desconocemos, y al no tener la dirección correcta nos equivocamos. Cuando nos negamos a recibir su dirección lo contristamos. Muchos de nuestros problemas vienen por no oír la voz de Dios. El Espíritu Santo hace que aprendamos a oír la voz de Dios.

6. Necesito al Espíritu Santo para que Cristo habite en mí, a través de él. Romanos 8:9-10 “Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia”.

Estamos diseñados para ser contenedores del Espíritu de Dios, Él produce esa íntima relación entre Dios y Sus hijos. El reside en los corazones del pueblo de Dios, y esa permanencia es lo que marca la diferencia en la persona ha nacido de nuevo. Produciendo así sus frutos en nosotros como hijos de Dios que son amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, Mansedumbre, templanza. Solo el Espíritu Santo es capaz de revelarnos a Jesús, su carácter, su vida, sus acciones y sus deseos para con nosotros.

7. Necesito al Espíritu Santo porque él intercede en mi lugar. Romanos 8:26“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”.

No podemos orar sin el Espíritu Santo, él sustenta nuestra oración, poniendo en nuestros corazones por quien orar y como orar en situaciones complicadas donde no sabemos como orar. Es necesario nuestra oración íntima y exponer hasta el mínimo detalle delante de Dios, el Espíritu Santo nos ayuda intercediendo por nosotros, dirigiendo nuestra oración.Dice la palabra en romanos que no sabemos pedir como conviene, es decir, no sabemos todo acerca de la oración, no sabemos hacerlo perfectamente y Él nos ayuda intercediendo en nuestro lugar.

8. Necesito al Espíritu Santo para que me revele la verdad de todas las cosas. Juan 16:13 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.

Tenemos la mente de Cristo a través de la obra que hace el Espíritu Santo. Él saca del corazón de Dios lo que tiene para nosotros y lo trae a nuestro espíritu, nos revela lo espiritual y nos muestra como orar y que hacer. El Espíritu Santo nos inyecta de fe para creer lo que hará en nuestra familia, trabajo, iglesia y país. Tenemos que tomar la decisión si vivir por fe o vivir por estrés. Vivir sin el Espíritu Santo es como vivir sin oxígeno. Solo el Espíritu Santo conoce el corazón del Padre y El trae lo que el Padre tiene para nosotros y nos revela la verdad de nuestro llamado y propósito.

9. Necesito al Espíritu Santo porque él es vida y vivifica todo en mí.

Romanos 8:2 “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte”.

El mismo espíritu que levantó a Cristo de los muertos, ese mismo nos vivificará juntamente con él. El Espíritu Santo trae vida, tiene el poder de resucitar un matrimonio que se daba por perdido, puede restaurar a un hijo rebelde, transformar una nación que esta sumergida en oscurantismo. Solo él nos puede llenar de fe para no dar cavidad al espíritu de desánimo, dejadez, enojo, y depresión que quiere venir a invadir nuestras vidas. El es el único capaz de resucitar lo que esta muerto, encontrar lo que esta perdido y levantar lo que esta caído, El tiene el poder de Resurrección.

10. Necesito al Espíritu Santo porque él es mi maestro, Él me enseña todas las cosas. Juan 14:26 “Más el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.

Jesús prometió que el Espíritu Santo les enseñaría y les recordaría a sus discípulos “todas las cosas” que Él había dicho mientras estaba con ellos. Y aun en estos tiempos se mantiene vigente esa promesa pues Él nos enseña respecto a cualquier tema o duda que podamos tener, cuando acudimos a Él y por medio la palabra del Señor nos enseña. En estos tiempos Dios está requiriendo hombres y mujeres que realmente sean guiados por su Santo Espíritu.

11. Necesito al Espíritu Santo porque él es testigo de la obra de Cristo en mí. Hechos 1:8 “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me Seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

El Espíritu es llamado “testigo” porque Él verifica y da testimonio del hecho de que somos hijos de Dios. Él es testigo de la obra de redención de Jesús por nosotros, porque nos recuerda constantemente el perdón de Dios por nuestros pecados, nos recuerda que Dios ya no se acuerda de nuestros pecados. Nos recuerda que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. También es quien nos hace testigos de Jesús, testigos de su poder y nos da el poder para testificar de El.

12. Necesito al Espíritu Santo porque él mantiene en mi su propósito y llamado a pesar de que todo alrededor sea contrario. 1 Samuel 3:19“Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras”.

Samuel creció en un ambiente religioso, donde no había realmente una vida espiritual, pero él sabía que tenía un llamado y un propósito y que no podía contaminarse a pesar de los malos ejemplos que tenía a su alrededor, se mantuvo apegado a Dios y el Espíritu Santo guardo de Samuel llevándolo a ser uno de los profetas más grandes de la historia. Ese mismo Espíritu mientras los busquemos nos mantendrá apegados a Dios, cuidando de nuestro llamado y propósito hasta que este se cumpla. Solo el Espíritu Santo puede guardarnos de cualquier crisis en cualquier ambiente contrario, si confiamos en El y nos dejamos dirigir por El nuestro propósito y llamado serán guardados para la Gloria de Dios.